
Con fondos privados de ACTUA S.XXI apoyamos a Asociación Educando (Guatemala) para que 34 jóvenes rurales fortalezcan sus competencias digitales con un módulo práctico de 2 meses en Aldea Chimachoy (San Andrés Itzapa, Chimaltenango).
Este proyecto nace como continuación de una intervención previa en Chimachoy, donde se dotó de equipamiento tecnológico a centros educativos. El paso lógico (y el más importante para la sostenibilidad) era el siguiente: formar a la juventud para aprovechar de verdad esas herramientas.
Se implementó un módulo de computación de 2 meses, con enfoque totalmente práctico, dirigido a 34 jóvenes de nivel básico, orientado a:
Ofimática (documentos, presentaciones y hojas de cálculo)
Navegación segura y uso responsable de internet
Creación y gestión de correos electrónicos
Buenas prácticas de uso de USB, descarga y organización de archivos
Todo pensado para mejorar su rendimiento educativo y abrir oportunidades de empleabilidad a futuro.
Además, el proceso se concretó en 16 sesiones de formación.
Según el Informe Comunitario Escolar, durante las 16 sesiones los y las jóvenes:
Aprendieron a guardar y proteger documentos usando USB.
Mejoraron su eficacia en Word con comandos de teclado.
Trabajaron la redacción de su Curriculum Vitae, clave para futuras búsquedas de empleo.
Desarrollaron trabajos educativos, fortaleciendo lectura y escritura.
El proyecto planteó metas claras, entre ellas:
Que al menos 85% del grupo complete el módulo.
Que 80% elabore productos como documentos, presentaciones y hojas de cálculo.
La intervención se ejecutó con un presupuesto total de 1.500 €, destinado a facilitación/formación, coordinación y apoyo administrativo, materiales, accesorios y acciones de acompañamiento.
Lo valioso de esta acción es que no se queda en “un curso”: siembra capacidades. La brecha digital no se reduce con un “clic”, pero sí con pasos sostenidos: acceso + uso + confianza + práctica. Y eso es exactamente lo que se ha impulsado en Chimachoy.
Desde ACTUA S. XXI agradecemos a Asociación Educando su trabajo en terreno y su compromiso con la juventud rural. Este proyecto ha sido posible gracias a fondos privados, demostrando que la solidaridad bien enfocada puede traducirse en habilidades concretas, oportunidades y futuro.
