
En ACTUA seguimos apostando por proyectos que, con recursos modestos, generan transformaciones profundas. Un buen ejemplo es la intervención financiada con fondos privados en la región de la Chinantla, en Oaxaca (México), en colaboración con la ONG local Fondo para la Paz.
Este proyecto, centrado en el acceso a agua segura y educación para la salud, ha demostrado que actuar en los espacios adecuados puede marcar la diferencia en la vida de muchas personas.
En las comunidades indígenas de Soledad Tectitlán y Santa María Totomoxtla, el acceso a agua potable no está garantizado. Estudios previos detectaron la presencia de coliformes en las fuentes de agua, lo que supone un riesgo directo para la salud, especialmente en niñas y niños. Ante esta realidad, el proyecto se centró en un enfoque muy estratégico: intervenir en comedores comunitarios y escolares, donde se concentra la población más vulnerable.
La intervención ha combinado dos elementos clave:
Se instalaron 4 filtros de agua en dos espacios comunitarios.
Actualmente, el 100% del agua utilizada en los comedores es segura.
Un total de 50 personas acceden diariamente a agua potable.
Se realizaron 4 talleres participativos en higiene y alimentación.
Participaron 58 personas, superando ampliamente lo previsto.
Se trabajaron hábitos clave como el lavado de manos y el uso correcto del agua filtrada.
Los cambios no se quedan en la teoría:
El conocimiento sobre higiene pasó del 45% al 85%.
El 100% de las personas reconoce el uso del agua segura para cocinar.
El 95% identifica correctamente los riesgos del agua contaminada.
Esto no es solo un proyecto de agua. Es un proyecto de salud, prevención y dignidad.
Uno de los aspectos más valiosos ha sido el fortalecimiento del tejido comunitario:
Las mujeres responsables de los comedores se convierten en “guardianas del agua segura”.
Los comités locales asumen el mantenimiento de los filtros.
La comunidad participa en la toma de decisiones y en la sostenibilidad del proyecto.
El proyecto no termina con la instalación de los filtros:
Se han firmado acuerdos de corresponsabilidad.
Los comités ya planifican el mantenimiento y reposición.
El conocimiento adquirido permite que la práctica continúe en el tiempo.
Este proyecto ha sido posible gracias al compromiso de ACTUA Siglo XXI con la donación de 1.000 euros y a la colaboración con Fondo para la Paz, demostrando que la cooperación también se construye desde lo pequeño… cuando está bien pensado.
